Convivir con la alergia
Pequeños gestos que marcan la diferencia en tu día a día. Recomendaciones prácticas, por tipo de alergia, para reducir la exposición y controlar los síntomas.
Alergia a pólenes
El polen transportado por el aire es el principal responsable de las alergias respiratorias como la rinitis, la conjuntivitis y el asma. Reducir la exposición en los días de alta concentración marca la diferencia.
Medidas generales
- Reduce las actividades al aire libre los días de alta concentración de polen, sobre todo en días ventosos y soleados.
- Ventila la casa a primera hora de la mañana o por la noche, cuando los niveles de polen son más bajos.
- Utiliza purificadores de aire con filtros HEPA en interiores.
Al planificar actividades al aire libre
- Evita zonas con alta concentración: campos de gramíneas, parques con cipreses o zonas con olivos en su periodo de polinización.
- Elige el momento adecuado: sal después de la lluvia, ya que el agua reduce la concentración de polen en el aire.
Medidas personales
- Usa gafas de sol para proteger los ojos del contacto directo con el polen.
- Utiliza mascarillas homologadas en exteriores durante la época de polinización.
- Haz lavados nasales con suero fisiológico para eliminar el polen de las fosas nasales.
- Al llegar a casa, dúchate y cámbiate de ropa para eliminar los granos de polen adheridos.
En el hogar y en el coche
- Lava la ropa de cama con frecuencia y evita tenderla al aire libre.
- Mantén las ventanas cerradas en las horas de mayor polinización.
- Instala filtros antipolen en el sistema de ventilación del vehículo.
- Viaja con las ventanillas cerradas para evitar la entrada de polen.
Consulta los niveles de polen en tiempo real por ciudad en AVAIC.
Ácaros del polvo doméstico
Los ácaros del polvo son microorganismos que se alimentan de escamas de piel y son uno de los principales desencadenantes del asma y la rinitis alérgica. Proliferan con humedad alta (70-80 %) y temperaturas cálidas.
En el dormitorio
- Elige colchones y almohadas de materiales que dificulten la acumulación de ácaros: viscoelástica, poliuretano, fibra hueca siliconada o látex natural.
- Utiliza fundas anti-ácaros para colchón, almohadas y edredón.
- Lava la ropa de cama semanalmente a 60 °C o más.
- Evita alfombras y moquetas; sustituye las cortinas de tela por persianas o cortinas lavables.
- Lava los peluches y juguetes de tela regularmente a altas temperaturas.
Humedad y ventilación
- Mantén la humedad relativa por debajo del 50 % con deshumidificadores.
- Ventila cada habitación al menos 10-15 minutos al día.
- Evita el uso de humidificadores.
Limpieza del hogar
- Pasa la aspiradora con filtro HEPA al menos 2-3 veces por semana.
- Limpia las superficies con paños húmedos para no levantar polvo.
- Evita acumular objetos que atraigan polvo (libros, revistas, peluches).
- Opta por muebles de superficies lisas y fáciles de limpiar en lugar de tapizados.
En segundas viviendas, airea y limpia a la llegada, y haz la cama con ropa que no haya estado mucho tiempo almacenada.
Hongos de la humedad
Los hongos se reproducen mediante esporas que flotan en el aire y pueden desencadenar rinitis y asma alérgica. En casa aparecen donde hay humedad y materia orgánica: baños, cocinas, armarios o paredes húmedas.
Control de la humedad en el hogar
- Mantén la humedad relativa por debajo del 50 % con deshumidificadores.
- Repara fugas de agua y evita la acumulación de humedad en techos, paredes y suelos.
- Ventila a diario las habitaciones, especialmente baños y cocinas.
Limpieza y mantenimiento
- Limpia con soluciones antifúngicas (lejía diluida) azulejos, cortinas de baño y juntas de silicona.
- Evita alfombras en zonas húmedas como baños o sótanos.
- Lava con frecuencia la ropa de cama, cortinas y otros textiles.
Exposición exterior y climatización
- Reduce las actividades al aire libre en días húmedos, lluviosos o con viento.
- Evita el contacto con hojas muertas, compost, césped recién cortado o vegetación en descomposición.
- Usa mascarilla con filtro (FFP2 o superior) si hay alta concentración de esporas.
- Limpia los filtros del aire acondicionado y la calefacción; usa purificadores con filtro HEPA.
- No seques la ropa dentro de la vivienda.
Epitelio de animales
La alergia al epitelio de animales es una reacción a proteínas presentes en la piel, saliva u orina de perros, gatos, roedores o caballos. Lo ideal es evitar la convivencia; si no es posible, conviene extremar las medidas.
Si convives con la mascota
- Prohíbe su entrada al dormitorio: debe ser una zona libre de alérgenos.
- Limita sus áreas de circulación a espacios fáciles de limpiar (cerámica o madera).
- Báñala al menos una vez por semana y cepíllala a diario, fuera de casa y, si es posible, por una persona no alérgica.
- Usa toallitas antialérgicas y sprays neutralizadores de alérgenos en su pelaje.
Limpieza del hogar
- Retira alfombras, cortinas pesadas y muebles tapizados.
- Aspira con filtro HEPA 2-3 veces por semana.
- Lava ropa de cama, cortinas y fundas con frecuencia a 60 °C mínimo.
- Usa fundas lavables en los muebles donde descanse la mascota y evita que suba a sofás y camas.
Aire y protección personal
- Usa purificadores con filtro HEPA en las habitaciones más frecuentadas.
- Lávate las manos tras tocar a la mascota o sus objetos.
- Usa mascarilla al limpiar o cepillar, y cámbiate de ropa tras un contacto prolongado.
- Fuera de casa, evita el contacto con animales o avisa de tu alergia a los anfitriones.
Alergia al látex
La alergia al látex puede variar desde reacciones leves hasta anafilaxia. Es clave evitar la exposición e informar siempre en el ámbito sanitario.
Evita el contacto con productos de látex
- Usa guantes sin látex (nitrilo o vinilo) y preservativos de poliuretano o poliisopreno.
- Evita ropa con elásticos de látex, y comprueba juguetes y chupetes.
- Vigila artículos comunes: globos, gomas elásticas, alfombras, colchones, almohadas o zapatos.
Comunica tu alergia
- Informa a médicos, dentistas y enfermería antes de cualquier procedimiento.
- En el trabajo o la escuela, asegúrate de que conozcan tu condición y ofrece alternativas sin látex.
- Lleva un brazalete o collar de identificación médica.
Plan para emergencias
- Si tu alergia es grave, lleva siempre un autoinyector de adrenalina.
- Enseña a tu entorno a reconocer los síntomas y a administrar la adrenalina.
- Ojo al síndrome látex-fruta: algunos pacientes reaccionan con plátano, aguacate, kiwi o castaña.
Ante una cirugía
- Avisa con antelación a cirujano, anestesista y enfermería, y que conste en tu historial.
- Solicita que el quirófano se prepare como «área libre de látex».
Urticarias físicas
Las urticarias físicas aparecen como respuesta directa a un estímulo físico: frío, calor, presión, vibración, sol, ejercicio o agua. Evitar el desencadenante es la mejor prevención.
Evita los factores desencadenantes
- Frío: protege la piel con ropa abrigada (guantes, bufanda, gorro).
- Calor: usa ropa ligera y evita el sobrecalentamiento y la exposición prolongada al sol.
- Presión: evita cargar objetos pesados o usar ropa muy ajustada.
- Sol: protégete con crema de amplio espectro, manga larga, sombrero y gafas.
- Ejercicio: come 2-3 horas antes, usa ropa cómoda, hidrátate y ten antihistamínicos a mano.
- Agua: reduce el tiempo de exposición, usa agua templada y evita piscinas cloradas.
Cuida y protege la piel
- Viste por capas para adaptarte a los cambios de temperatura.
- Mantén la piel bien hidratada con cremas emolientes.
- Usa productos de higiene suaves, sin fragancias e hipoalergénicos, y dúchate con agua tibia.
- Bebe suficiente agua y modera el alcohol y la cafeína.
Urticaria crónica idiopática
La urticaria crónica se caracteriza por ronchas que pican y persisten más de 6 semanas, a menudo sin causa clara. El control de los síntomas combina evitar desencadenantes, cuidar la piel y seguir la medicación.
Evita desencadenantes y maneja el estrés
- Identifica situaciones estresantes y aplica técnicas de relajación (meditación, yoga, respiración).
- Mantén una temperatura ambiente constante y evita cambios bruscos.
- Usa ropa holgada de tejidos naturales (algodón) para evitar fricción y presión.
- Haz ejercicio moderado y regular para mejorar tu bienestar.
Cuidado de la piel y medicación
- Hidrata con cremas sin fragancias, especialmente tras el baño con agua tibia.
- Usa jabones hipoalergénicos y sin fragancias.
- Sigue una dieta saludable e hidrátate bien.
- Toma los antihistamínicos según prescripción y revisa el tratamiento con tu alergólogo.
Picaduras de insectos
El riesgo de picadura aumenta en primavera y verano. Estas precauciones ayudan a evitar la picadura de abejas y avispas al aire libre.
- Extrema la precaución en actividades al aire libre en primavera y verano.
- Evita andar descalzo por el campo y comprueba si hay insectos en el coche o en casa antes de entrar.
- Evita perfumes y ropa de colores vivos, que atraen a los insectos; puedes usar repelentes (no son eficaces al 100 %).
- Si un insecto se posa en ti, no hagas movimientos bruscos: la mayoría pican al ser provocados.
- Ten siempre a mano el botiquín de urgencia y enseña a tu entorno a usarlo.
- Ante una picadura, administra el tratamiento recomendado y acude a un centro sanitario para observación.
Sol y medicamentos
Algunos medicamentos, al interaccionar con la luz solar, pueden provocar reacciones en la piel (fotosensibilidad): quemaduras, exantemas o ampollas en las zonas expuestas, minutos u horas después.
Si tomas fármacos fotosensibilizantes
- Evita la exposición al sol y a fuentes artificiales de rayos UVA (cabinas).
- Si no puedes evitarla, cúbrete con ropa y prendas de cabeza (pamela, sombrero, gorra).
- Utiliza fotoprotectores de pantalla total.
- Siempre que sea posible, y bajo criterio médico, retira o reduce la dosis del medicamento fotosensibilizante.
Fármacos que con más frecuencia dan fotosensibilidad
- Antiinflamatorios (AINE): diclofenaco, piroxicam, ketoprofeno, naproxeno, indometacina.
- Antibióticos: doxiciclina, ciprofloxacino, levofloxacino, sulfametoxazol.
- Diuréticos: furosemida, indapamida, hidroclorotiazida.
- Antihipertensivos, antiarrítmicos (amiodarona) e hipolipemiantes (estatinas, fibratos).
- Antidepresivos, antiepilépticos, retinoides (isotretinoína) y anticonceptivos orales.
Consulta siempre el prospecto y a tu médico o farmacéutico si tomas alguno de estos medicamentos en verano.
Dieta sin huevo
En la alergia al huevo debe eliminarse el huevo en cualquier forma. Las proteínas de huevo se ocultan en muchos alimentos elaborados, por lo que conviene leer siempre las etiquetas.
Qué evitar
- Huevo natural o cocinado bajo cualquier forma, y huevos de otras aves (pavo, pato, codorniz…).
- No uses aceite en el que se haya cocinado huevo previamente ni utensilios contaminados.
- Dulces, merengues, helados, batidos, flanes, turrones, caramelos y golosinas.
- Pastelería y bollería, hojaldres, empanadas y empanadillas.
- Consomés, sopas, salsas, margarinas y gelatinas; rebozados y pasta.
- Fiambres, embutidos, salchichas y patés; cereales de desayuno.
Nombres del huevo en las etiquetas
- Albúmina, globulina, livetina, lisozima, luteína.
- Ovoalbúmina, ovomucina, ovomucoide, ovovitelina.
- Coagulante, emulsificante, lecitina (salvo que indique que es de soja).
- E-161b (luteína), E-322 (lecitina), E-1105 (lisozima).
Los pacientes muy sensibilizados pueden reaccionar con pequeñas cantidades presentes en alimentos elaborados.
Dejar de fumar
La nicotina es muy adictiva y el tabaco puede empeorar enfermedades como el asma bronquial. Dejar de fumar mejora la salud, la esperanza de vida y también la economía y el aspecto físico.
Consejos para lograrlo
- Cree en ti mismo y apóyate en tu familia.
- Marca una fecha límite para dejarlo.
- Practica ejercicio físico.
- Reduce la cantidad de cigarrillos poco a poco.
- Habla con un profesional sanitario.
Lo que gana tu cuerpo al dejarlo
- A los 20 minutos baja la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca.
- A las 8 horas el oxígeno vuelve al nivel de un no fumador.
- A las 48 horas mejoran el olfato y el gusto.
- Entre 2 y 9 semanas mejoran la circulación y la capacidad pulmonar.
- Al año, el riesgo de enfermedad coronaria se reduce a la mitad.
- A los 5 años, el riesgo de cáncer de pulmón se reduce a la mitad.
El niño alérgico en la escuela
En la escuela el niño puede encontrar ácaros, hongos, animales, polen o alimentos a los que es alérgico, y ciertos síntomas pueden empeorar con el ejercicio. La coordinación entre familia, médico y centro es esencial.
Qué debe garantizarse en el colegio
- Que se conozca la alergia del niño mediante un informe médico o una carta de los padres.
- Que se autorice al niño a llevar y tomar la medicación que requiera en caso de emergencia.
- Que se respeten las dietas alimentarias recomendadas, informando al comedor.
- Que el profesor de educación física conozca las implicaciones de cada deporte para un niño asmático.
- Que se tomen medidas para evitar la exposición a sustancias alergénicas o irritantes.
- Que el niño lleve un documento que indique los medicamentos a los que es alérgico.
¿Alérgico al polen?
Revisa los niveles de tu ciudad antes de planificar el día.

